Impacto de la alimentación en el ambiente
- Fecha de publicación:
Profesional: Dra. Daniela Calore
Impacto de la alimentación en el ambiente
El desperdicio de alimentos puede ocurrir en toda la cadena alimentaria, y algunas fuentes sugieren que entre 95 a 115 kg per cápita de comida, terminan cada año en el basurero de las familias, muchos de ellos perfectamente comestibles y aptos para el consumo. Las causas no son siempre las mismas y varían según el tipo de producto, la etapa de producción, el modo de almacenamiento, el transporte, el embalaje y los hábitos o la falta de conciencia de los consumidores (Hidalgo et.al 2020).
Esto genera un problema ético y nutricional, ya que se desperdicia todos los días una cantidad considerable de alimentos que están en buenas condiciones, generando un gran impacto ambiental en recursos naturales como el agua, la tierra, o los recursos marinos utilizados para la producción de estos alimentos que no se consumen (Hidalgo et.al 2020).
Del mismo modo, la mala gestión de los desechos de alimentos no utilizados en muchas regiones del mundo, contribuye al cambio climático, puesto que en este proceso se generan gases de efecto invernadero (como metano y dióxido de carbono) y los alimentos desechados se transforman en residuos que requieren recursos adicionales para su gestión (Hidalgo et.al 2020).
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), para el año 2050 la producción mundial de alimentos debería haberse incrementado en un 70%, esto para satisfacer el aumento demográfico y los requerimientos de la población esperados para entonces. Sin embargo, cada año se desperdician más de 1.300 millones de toneladas de alimentos en todo mundo, lo cual representa un tercio de la producción global. En nuestro país, cada costarricense desperdicia alrededor de unos 72 kilogramos de alimentos al año, lo que equivale a 2 porciones de arroz al día (100 gramos) o bien, más de 2 porciones de leche al día, según el cálculo del Centro de Investigación en Economía Agrícola y Desarrollo Agroempresarial (CIEDA-UCR, 2021) (Rincón, 2022).
En el estudio longitudinal (NHANES), realizado en Estados Unidos, sobre la estimación del costo diario per cápita de alimentos desperdiciados, no comestibles y consumidos durante el 2001 al 2016, se indicó que los consumidores gastaron, en promedio, más de una cuarta parte de su presupuesto alimentario diario en alimentos que terminaron en desperdicio. La mayor proporción del presupuesto diario en los alimentos desperdiciados se encontró en las carnes y los mariscos, seguido de las frutas y vegetales, cereales, dulces y lácteos. No se encontró ninguna diferencia entre el gasto total en desperdicio de alimentos consumidos en el hogar y los alimentos consumidos fuera de casa. Aunque se logró observar un mayor gasto para carnes y mariscos fuera de casa, mientras que en el hogar fueron las frutas y vegetales (Conrad, 2020).
Entonces, ¿Cuáles pueden ser las estrategias que podemos implementar desde casa para minimizar el desperdicio de alimentos?
La evidencia nos brinda alternativas fáciles de aplicar en casa, por ejemplo: se sugiere planificar las compras de alimentos basándose en las existencias que hay en el hogar, conservar algunos tipos de frutas y vegetales mediante congelación y servirse lo que se va a comer para no botar la comida sobrante. Además, el conocer las diferentes implicaciones de leyendas como: “consumir preferiblemente antes de” y “fecha de vencimiento”, puede ser de ayuda para saber hasta cuándo realmente es viable su consumo seguro, pues la primera remite más a calidad y la segunda a seguridad (Bhatia et al. 2023).
Otra estrategia valiosa que puede contribuir a la disminución del desperdicio, es reutilizar. La clave está en prolongar la vida útil de cualquier material, eliminando cada vez más la idea de usar y tirar (Rojas, 2020). En este escenario, una óptima manipulación de los sobros de alimentos (limpios), podría permitir su uso en nuevas preparaciones, por ejemplo, cuando se ha preparado una gran cantidad de lentejas, garbanzos o alguna sopa y el sobrante puede utilizarse para convertir la preparación en una crema.
Cuando ya se agotan todas las opciones anteriores o no haya otra opción posible, llega el momento de compostar. El compostaje es un proceso mediado biológicamente, en el que se degrada la materia orgánica por microorganismos. Es una forma eficaz de valorizar los residuos alimentarios y para producir tierra de cultivo rica en nutrientes (Ballesteros et ál, 2018). También, es viable fomentar el reciclaje y aplicarlo a todos los envases de alimentos que se hayan involucrado en la producción de la comida en el hogar.
Es importante generar conciencia sobre el impacto ambiental que se genera en todos los eslabones de la cadena alimentaria. Queda claro que existen herramientas, o bien estrategias, para la posible reducción de los desperdicios, tomando las medidas preventivas y educativas que los consumidores pueden aplicar en casa. Unir esfuerzos para cuidar al planeta, disminuir la huella de carbono, la huella hídrica o bien el cambio climático, es una forma de proteger ecosistemas, respirar un mejor aire y alimentar a más personas en el mundo.
Referencias Bibliográficas
- Bhatia, L., Jha, H., Sarkar, T., & Sarangi, P. K. (2023). Food waste utilization for reducing carbon footprints towards sustainable and cleaner environment: a review. International Journal of Environmental Research and Public Health, 20(3), 2318
- Conrad, Z., Niles, M. T., Neher, D. A., Roy, E. D., Tichenor, N. E., & Jahns, L. (2018). Relationship between food waste, diet quality, and environmental sustainability. PloS one, 13(4), e0195405.
- Conrad, Z. (2020). Daily cost of consumer food wasted, inedible, and consumed in the United States, 2001–2016. Nutrition journal, 19, 1-9.
- Hidalgo, D., & Martín Marroquín, J. M. (2020). El desperdicio de alimentos, un problema global. IndustriAmbiente: gestión medioambiental y energética, 29, 28-33.
- Rincón Cuéllar, Y. (2022). Si usted fuera un alimento en su refrigerador, ¿Qué sería? https://delfino.cr/2022/09/29-de-setiembre-si-usted-fuera-un-alimento-en-su-refrigerador-que-seria
- Rojas González, T. (2020). El Desarrollo Humano en la Economía Circular: una propuesta integral para lograr la sostenibilidad (Bachelor’s thesis, Universidad de La Sabana).
- Ballesteros Trujillo, M., Hernández Berriel, M. D. C., de la Rosa Gómez, I., Mañón Salas, M. D. C., & Carreño de León, M. D. C. (2018). Crecimiento microbiano en pilas de compostaje de residuos orgánicos y biosólidos después de la aireación. Centro azúcar, 45(1), 1-10.