Leche y yogurt: alternativas bien toleradas antes del ejercicio de fuerza

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Escrito por: Equipo todos nutridos

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El consumo adecuado de proteína es un pilar fundamental para la salud muscular y el rendimiento físico. En este contexto, un estudio reciente realizado en Costa Rica evaluó cómo responde el organismo al consumo de leche y yogurt ricos en proteína antes de una sesión de entrenamiento de fuerza, poniendo el foco en dos aspectos clave para la vida real: qué tan agradables son estos productos y cómo se toleran durante el ejercicio

La investigación fue desarrollada por el Centro de Investigación en Ciencias del Movimiento Humano de la Universidad de Costa Rica (UCR) y contó con la participación de 30 personas adultas físicamente activas. En un diseño cruzado, cada participante asistió a dos sesiones en las que consumió, antes de entrenar, leche 50% +Proteína saborizada (500 mL) o yogurt Griego Plus líquido (200 mL), ambos con un aporte similar de aproximadamente 25 gramos de proteína. Posteriormente realizaron una rutina de entrenamiento de fuerza mientras se evaluaron la aceptación sensorial y la presencia de posibles molestias gastrointestinales antes, durante y después del ejercicio

Los resultados mostraron que ambos productos fueron bien aceptados, con puntuaciones altas en sabor y agrado general. La leche obtuvo una ligera ventaja en dulzor y aceptación global, aunque el yogurt también presentó una valoración positiva. Estos hallazgos son relevantes, ya que la aceptación sensorial influye directamente en la elección y el consumo habitual de los alimentos.

En cuanto a la tolerancia digestiva, el estudio encontró que los síntomas gastrointestinales fueron escasos y, en su mayoría, leves para ambos productos. Algunas sensaciones como eructos o distensión abdominal se reportaron con mayor frecuencia tras el consumo de leche, lo cual podría explicarse por el mayor volumen ingerido. Sin embargo, no se observaron diferencias relevantes en síntomas severos ni molestias que impidieran completar la sesión de ejercicio

Estos resultados aportan evidencia práctica que ayuda a derribar mitos sobre el consumo de lácteos antes del ejercicio, especialmente en entrenamientos de fuerza. Tanto la leche como el yogurt ricos en proteína pueden formar parte de una estrategia para distribuir el consumo de proteína a lo largo del día, siempre considerando la tolerancia individual.

Desde una perspectiva de educación nutricional, el estudio resalta la importancia de escuchar las señales del cuerpo y adaptar las recomendaciones a cada persona, promoviendo opciones accesibles, bien aceptadas y sostenibles en la rutina diaria de quienes realizan actividad física.

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